Con una visión empresarial forjada en Estados Unidos y una pasión por el bienestar integral, Alejandra Ripoll lidera uno de los modelos más sólidos de wellness médico-estético en México. Su marca, Skinny Lab Med Spa refuerza su presencia con una oferta respaldada por ciencia, tecnología y atención personalizada, que responde al auge de consumidores que ven el autocuidado como una inversión estratégica.
Esta clínica se distingue por integrar técnicas innovadoras con productos de calidad médica internacional, en un entorno que prioriza la comodidad, privacidad y excelencia en el servicio.
“Hoy más que nunca, los pacientes buscan resultados naturales sin renunciar al confort y la exclusividad. Nuestra misión es ofrecer una atención integral, ética y de primer nivel que eleve la experiencia estética a un nuevo estándar de lujo”, indicó Alejandra Ripoll, fundadora y especialista en medicina estética.
El auge de la medicina estética es innegable. Según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), los tratamientos no quirúrgicos aumentaron más de un 60% a nivel mundial en la última década. De acuerdo con un estudio de Boston Consulting Group, el mercado de la medicina estética se encuentra actualmente valorado en 22 mil 650 millones de dólares y prevee un crecimiento de alrededor de 7% anual hasta 2029.
Los servicios en Skinny Lab incluyen desde procedimientos faciales como toxina botulínica, ácido hialurónico y bioestimuladores, hasta tratamientos corporales de última generación como eliminación de grasa localizada, eliminación de flacidez facial y corporal, entre otros, todo bajo un enfoque médico y con la atención directa de profesionales altamente capacitados.