En México, muchas personas viven sin saber que sus niveles de vitamina D están por debajo de lo recomendado. Este nutriente es clave para mantener huesos y músculos fuertes, sistema inmune y mente en equilibrio.
Durante la pandemia, Histofil ganó relevancia como una opción confiable de vitamina D, un aliado que ayudó a reforzar defensas y cuidar la salud. Está disponible en todas las cadenas de farmacias del territorio mexicano, lo que facilita que más personas accedan a sus beneficios preventivos y de bienestar. Además, es la vitamina D preferida por los médicos, una elección que confirma su eficacia y seguridad comprobadas.
“Con Histofil, más mexicanas y mexicanos podrán acceder a un aliado de su salud general. La pequeña gran vitamina, hace posible que se cuiden los niveles y favorezcan el bienestar para hoy y para el futuro. Está diseñado para cubrir esta necesidad de forma práctica y confiable”, compartió Isis Bonequi, directora de Marketing de Medix.
La vitamina D3 participa en procesos esenciales que van mucho más allá de la salud ósea. Favorece la absorción de calcio y fósforo, fortalece músculos, apoya la memoria y la concentración, e influye en el estado de ánimo. También refuerza el sistema inmune y ayuda a prevenir infecciones respiratorias. La dosis de 4,000 UI que ofrece es eficaz y está recomendada por especialistas como ortopedistas, geriatras, ginecólogos, nutriólogos y médicos de atención primaria, quienes la consideran una herramienta preventiva de gran valor (National Library of Medicine, 2017).
Su importancia es transversal. Durante la lactancia, ayuda a que las mamás transmitan a sus bebés la cantidad adecuada de Vitamina D para un desarrollo óseo sano y una mejor protección contra enfermedades (Mansur, J. L, 2018). En la adultez, contribuye a mantener fuerza y energía, y en la tercera edad actúa como escudo contra la pérdida de masa ósea y muscular, reduciendo el riesgo de caídas y fracturas.
Recomendaciones para aprovechar al máximo sus beneficios:
- Incluir alimentos ricos en vitamina D, como pescados grasos, huevo y lácteos fortificados.
- Realizar actividad física regular, especialmente ejercicios de fuerza y carga.
- Mantener una exposición moderada al sol para estimular la síntesis natural de vitamina D.
- Consultar al médico para medir los niveles y determinar la dosis más adecuada.