“Muchas mujeres con rutinas exigentes que combinan trabajo, responsabilidades familiares y múltiples actividades suelen atribuir síntomas como diarrea persistente o dolor abdominal al estrés o a lo que comieron; sin embargo, esos signos también pueden ser manifestaciones tempranas de colitis ulcerosa”, advirtió la doctora Ceriolith Tenorio Flores, gastroenteróloga y especialista en endoscopia gastrointestinal.
Enfermedad inflamatoria
La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta exclusivamente al colon. Provoca inflamación en la mucosa intestinal y eso ocasiona diarrea crónica, dolor abdominal y urgencia para evacuar.
En México se estima una prevalencia cercana a 27 casos por cada 100 mil habitantes. El diagnóstico puede retrasarse por no buscar atención médica oportunamente, ya sea porque los síntomas pueden atribuirse a otras condiciones o porque se confunden con infecciones, “colitis nerviosa” (intestino irritable) u otros problemas digestivos.
Síntomas severos
Cuando los síntomas no son tan severos o en etapas iniciales, muchas mujeres intentan controlar los síntomas digestivos cambiando su dieta, evitando ciertos alimentos o usando medicamentos para la diarrea.
Sin embargo, aunque puedan lograr limitar parcialmente algunos síntomas, estas medidas no tratan la inflamación del colon que caracteriza a la enfermedad. Cuando los síntomas se atribuyen únicamente al estrés o a la alimentación, el diagnóstico puede retrasarse y la enfermedad avanzar sin atención médica adecuada.
Síntomas físicos
La colitis ulcerosa no solo provoca síntomas físicos. También puede afectar la vida cotidiana, la estabilidad emocional y la participación en actividades sociales.
“Una vez diagnosticada, la enfermedad genera ansiedad constante. Cuando está activa la preocupación por no estar cerca de un sanitario, salir de casa o no poder realizar actividades diarias; y, cuando está en remisión, la incertidumbre de presentar una recaída”.
Este impacto cotidiano suele ser poco visible para el entorno, lo que puede generar incomprensión o aislamiento.
Cinco señales que no deben ignorarse
La gastroenteróloga recomendó prestar atención a ciertos síntomas digestivos que no deben normalizarse:
- Diarrea persistente durante varias semanas. Más de 4 semanas con diarrea continua y persistente sin relación con alimentos o modificación de la dieta.
- Dolor abdominal persistente que no se relaciona con la evacuación e interrumpe la vida diaria.
- Presencia de sangre o moco en las evacuaciones.
- Sensación urgente de ir al baño, incluso poco tiempo después de haber evacuado.
- Fatiga o pérdida de peso sin causa aparente.
Estos síntomas se consideran de alarma, pueden indicar inflamación intestinal y requieren evaluación médica.
Diagnóstico temprano
La colitis ulcerosa es una enfermedad crónica que se puede relacionar con complicaciones como anemia e incluso cáncer de colon. Hoy existen tratamientos que permiten controlar la inflamación y mantener la remisión.
“Si la diarrea, el dolor abdominal o la urgencia intestinal se mantienen por varias semanas, es importante consultar a un especialista. Un diagnóstico oportuno permite iniciar tratamiento y mejorar la calidad de vida”, concluyó la doctoraTenorio Flores.