En el marco del Día Mundial de la Lasaña, que se celebra este 29 de julio, Grupo Herdez, con más de 110 años de historia en el sector de alimentos, reafirma su compromiso por poner al alcance de los mexicanos lo mejor del mundo, así como llevar al mundo lo mejor de la comida mexicana.
La capacidad del Grupo para desarrollar y mantener sociedades ha sido fundamental para diversificar su portafolio y consolidar su liderazgo en el mercado. Ejemplos destacados de esta estrategia son la sociedad con Barilla, líder global en el mercado de la pasta, y la sociedad Herdez del Fuerte. En 2002, el acuerdo con la empresa italiana dio origen a Barilla México, acercando a las alacenas locales una marca y producto internacional. Por su parte, en 2008, la sociedad entre Grupo Herdez y Grupo Kuo, Herdez del Fuerte incorporó al portafolio el puré de tomate, elaborado con ingredientes 100% naturales y de origen mexicano, en una variedad de presentaciones.
A la fecha, Grupo Herdez cuenta con una destacada presencia en más de 26 categorías de alimentos a temperatura ambiente, refrigerados y congelados, distribuidos en 21 países. Con una variedad de alrededor de mil 300 productos, la compañía tiene presencia en el 99% de los hogares para diversos momentos de consumo, ofreciendo soluciones prácticas y versátiles para la preparación de platillos. Un ejemplo de ello es la lasaña, que combina ingredientes internacionales, como la pasta, con productos nacionales de alta calidad, como tomates molidos y verduras.
La historia detrás de la lasaña
La lasaña, uno de los platillos más icónicos de la cocina italiana, tiene raíces que se remontan a la antigua Grecia y Roma. En Grecia, se preparaba un platillo conocido como “laganon”, que consistía en finas capas de masa acompañadas por diferentes ingredientes. Los romanos adoptaron este concepto y lo perfeccionaron, utilizando hojas de pasta anchas y planas que después se hervían y se apilaban, alternando capas de carne picada, queso y, posteriormente, tomates.
Esta técnica marcó el origen de la lasaña clásica que conocemos hoy, cuya popularidad creció y evolucionó con el tiempo hasta convertirse en un platillo emblemático de la cocina italiana. Actualmente, este delicioso platillo trasciende fronteras, adaptándose a los ingredientes y sabores de cada región.