El Sabor Nunca Muere

La Costeña conmemoró el décimo aniversario de su icónica campaña de Día de Muertos: El Sabor Nunca Muere con una experiencia única: Entre La Vida y La Muerte: De Flamenco a la Mexicana, dirigida por la bailarina María Aliaga y presentada en el histórico Ex Convento de San Hipólito, en la Ciudad de México.

Este año, la campaña invita a mirar la tradición desde un ángulo más íntimo, con un mensaje de agradecimiento hacia quienes ya no están físicamente, pero cuyo legado vive en los sabores, las costumbres y las historias que se comparten en familia.

“En La Costeña creemos que cada altar encendido es un abrazo cálido al alma, y que los sabores de nuestra mesa son el puente que nos conecta con esas memorias. Con El Sabor Nunca Muere queremos acompañar a las familias en esta celebración, transformando la tradición en un momento de unión y homenaje que permanece más allá del tiempo”, comentó Ana Belén Díez, directora de Mercadotecnia de la marca.

Durante la inauguración, directivos de marca e invitados especiales disfrutaron de una celebración que capturó la esencia de esta festividad tan especial. Los asistentes pudieron experimentar de primera mano cómo el sabor y la tradición se entrelazan para mantener viva la memoria de nuestros antepasados en un escenario histórico que se convirtió en altar, ritual y celebración.

“Honrar nuestras raíces también significa encontrar nuevas formas de celebrarlas. El Sabor Nunca Muere es hoy una expresión viva de lo que somos: una marca que une tradición, familia y orgullo mexicano. A diez años de su creación, seguimos mirando hacia adelante, innovando y compartiendo con el mundo ese sabor que nos identifica y nos emociona”, concluyó Alberto Arellano, Director General de la marca.